La respuesta honesta depende de tres cosas que nadie te pregunta: cuánto sol tienes, cuánta luz consumes de día y a cuánto te compensan lo que sobra. Aquí las tres se meten a mano, y el resultado sale de tus números, no de una media inventada.
En 2026 una instalación llave en mano ronda entre 850 y 1.500 € por kWp según fuente y provincia. Sin batería, un equipo de 3-4 kW suele quedar entre 4.000 y 6.500 €. Pide dos presupuestos y pon el real.
Cádiz encabeza España con unos 1.723 kWh/kWp y Madrid ronda los 1.200-1.350. Si no lo buscas, 1.400 es un punto medio razonable para el centro peninsular.
Buscar mi producción en PVGIS ↗El hogar medio español consume unos 3.300 kWh al año según el IDAE. El tuyo está en la factura.
Se negocia con la comercializadora y va de 0,04 a 0,10 €/kWh. Muchas pagan solo entre 0,05 y 0,08. Míralo antes de firmar: cambia el resultado más que la marca de los paneles.
La parte de la producción que gastas en el momento en que se genera, sin pasar por la red. Depende de si hay alguien en casa de día. Con batería o con la lavadora programada al mediodía sube bastante.
Lo que gastas en el momento te ahorra a precio de compra. Lo que sobra se paga mucho más barato, y ahí está la clave de todo.
| Producción de la zona | kWh/kWp | Ahorro al año | Amortización |
|---|
Mismo equipo, mismo consumo y misma tarifa: solo cambia el sol que recibe el tejado.
No es el sol, aunque lo parezca: es cuánta luz consumes mientras hay sol. Un kWh que te ahorras autoconsumiendo vale lo que pagas por él, unos 0,18 €. El mismo kWh vertido a la red te lo pagan a 0,06. Es decir, aprovechado en casa vale tres veces más. Por eso una vivienda con alguien de día en Bilbao puede amortizar antes que un chalé vacío entre semana en Sevilla.
Solo hasta cierto punto. Cada kWp de más produce lo mismo, pero si ya cubres tu consumo diurno todo lo adicional se va a la red al precio bajo. Pasado ese punto estás pagando placas que se amortizan al triple de plazo. Mueve la potencia arriba y abajo en la calculadora y mira cómo empeora la amortización cuando el excedente se dispara: es el error más caro y más frecuente al dimensionar.
Sube el autoconsumo de forma notable, pero encarece la instalación entre 3.000 y 4.500 € más. En términos puramente económicos y con los precios actuales de compensación, rara vez se amortiza sola: se compra por independencia de la red o por tener respaldo ante cortes, no porque salga rentable. Si quieres verlo, sube el porcentaje de autoconsumo y suma su precio al coste total.
Con la compensación simplificada, que es lo habitual en una vivienda, no: se descuenta del término de energía de tu factura y nunca puede dejarla en negativo. Si generas mucho más de lo que gastas, ese exceso se pierde a efectos económicos. Existe la venta a mercado, pero implica darse de alta como productor con sus obligaciones fiscales, y para un tejado doméstico casi nunca compensa.
Los paneles suelen llevar garantía de producción a 25 o 30 años, perdiendo alrededor de medio punto de rendimiento al año. El componente que falla antes es el inversor, con una vida de entre 10 y 15 años: cuenta con reemplazarlo una vez, entre 800 y 1.500 €. El mantenimiento se reduce a limpiar el polvo un par de veces al año.
Porque una media provincial no sirve. Dentro de la misma provincia, un tejado orientado al sur con 30 grados de inclinación y otro al este con sombra de un edificio producen cifras que se diferencian en más de un 30%. PVGIS calcula tu punto exacto con tu orientación real, es gratis, es de la Comisión Europea y tardas dos minutos. Darte una media habría sido más cómodo y bastante menos honesto.