Marca los aparatos que tienes y las veces que los usas. Te decimos lo que se lleva cada uno al mes y al año, cuál es el que de verdad te está costando dinero, y cuánto ahorrarías moviendo los que puedes al tramo valle.
Lo preseleccionamos según el idioma de tu navegador. Los consumos de los electrodomésticos son los mismos en cualquier país: lo que cambia es lo que pagas por el kWh y cómo se estructuran los tramos horarios.
| Aparato | Usosa la semana | Consumoen kWh | €/año |
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No cuentes todas las bombillas de la casa, sino las que sueles tener encendidas a la vez. Un LED de 9 W alumbra como una incandescente de 60 W, y una halógena de las de foco ronda los 42 W. Si ya lo tienes todo en LED, deja la segunda fila en cero.
| Qué es | Vatios | Horas al día | €/año |
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Para todo lo que no está en la lista: un calefactor, una lamparita, el router, la videoconsola, un acuario, una bomba de piscina. Pon los vatios a ojo —suelen venir en una pegatina detrás del aparato o en el manual— y las horas que funciona al día. No hace falta afinar: sirve para que el total se parezca a tu factura.
Mira tu última factura. En España la media ronda los 0,18 €/kWh.
La potencia contratada no depende de cuánto gastas al mes, sino de cuántos aparatos se te pueden juntar en el peor momento. Marca abajo los que podrían coincidir un martes a las nueve de la noche: horno encendido, vitrocerámica puesta, lavadora en marcha y la nevera arrancando a la vez.
| Aparato | Vatios | ¿Puede coincidir? |
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Las dos cifras están en tu factura, en el apartado de potencia. Con la primera te digo si lo que tienes contratado te da de sí; con la segunda, cuánto cuesta cada kilovatio que llevas de más.
| Aparato | Consumo | Según |
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Valores medios publicados. Tu aparato concreto puede desviarse bastante según su antigüedad, su clase energética y el programa que uses: puedes cambiar cualquiera de estas cifras en la tabla de arriba pulsando sobre el consumo.
Solo si tienes tarifa con discriminación horaria, que es la regulada 2.0TD y algunas del mercado libre. En ese caso sí, y bastante: el tramo valle puede costar aproximadamente un tercio de lo que cuesta el punta, así que mover lavadora, secadora y lavavajillas a partir de medianoche o al fin de semana reduce el coste de esos aparatos de forma notable. Si tienes precio fijo, la hora a la que la pongas es completamente indiferente y quien te diga lo contrario no ha mirado tu factura.
Depende de cómo mires la pregunta, y esa es justo la confusión habitual. El que más potencia tiene en un momento dado es el horno o la vitrocerámica, pero se encienden un rato. Entre los electrodomésticos propiamente dichos —el IDAE contabiliza la cocina y el agua caliente en categorías aparte— el que más gasta al cabo del año es el frigorífico, porque está funcionando las 8.760 horas del año: supone en torno al 30% del consumo de los electrodomésticos de un hogar. Por eso cambiar una nevera vieja rinde más que dejar de usar el horno.
Si calientas el agua con un termo eléctrico, entonces gana el termo con diferencia y no hay discusión: por eso viene desmarcado por defecto, porque la mayoría de los hogares españoles calientan el agua con gas y contarlo falsearía el total.
Mucho. La mayor parte de la electricidad que gasta una lavadora se va en calentar el agua, no en mover el tambor. Bajar de 60 a 30 grados reduce el consumo del ciclo de forma muy considerable, y para ropa de uso diario sin manchas difíciles el resultado es prácticamente el mismo con los detergentes actuales. Es probablemente el cambio de hábito que mejor relación esfuerzo-ahorro tiene de toda la casa.
Es el aparato donde más se nota el tipo de tecnología. Una secadora de bomba de calor consume alrededor de 2 kWh por ciclo según la OCU, mientras que una de condensación ronda los 4,2 y una de evacuación los 4,8. Es decir, la misma colada puede costarte más del doble según la máquina. Si usas secadora a diario, es de los pocos electrodomésticos donde pagar más por una buena se amortiza de verdad; y si puedes tender, tender siempre gana.
Casi nunca por consumo solo, salvo en dos casos: la nevera y la secadora. Son los dos aparatos donde la diferencia entre lo antiguo y lo moderno es lo bastante grande y el uso lo bastante intenso como para que la cuenta salga. En lavadora, lavavajillas u horno, el ahorro anual suele ser demasiado pequeño frente al precio del aparato nuevo, sin contar el impacto ambiental de fabricar y tirar uno que funcionaba.